La Fundación: Declaración de Intenciones


África es un continente que está entre las prioridades de España. Como otros países del Mundo, nuestra sociedad sabe que el éxito en la aplicación de las grandes declaraciones de las Naciones Unidas en los países africanos, constituirá una garantía de un futuro de paz y de justicia en las relaciones internacionales de este siglo. Por nuestra dilatada presencia histórica en África y con los pueblos africanos en América, y muchas veces a través de la explotación esclavista que hoy nos avergüenza por su inhumanidad, la realidad de ese continente es una llamada a nuestra responsabilidad como sociedad democrática en la contribución a la llegada de la paz, del bienestar y de los derechos humanos en el continente africano. Si África no nos puede resultar ajena a nuestras preocupaciones, Guinea Ecuatorial no es un país más en África: desde el  Acuerdo de San Ildefonso en 1778, España adquiere responsabilidades con una sociedad que se expresa en castellano y que mantiene la cultura española en síntesis con las ricas culturas guineanas. No está de más constatar que muchos guineanos distinguen la diversidad y pluralismo de la cultura española, lo que muestra cómo los ecuatoguineanos nos conocen mejor a como los españoles les conocemos a ellos. Esta Fundación nace para intentar corregir, entre otras, esa deficiencia. .

Los principios en que se inspira y basa la Fundación España  Guinea Ecuatorial son los de nuestro ordenamiento constitucional. Es conveniente referirse a dos pasajes de la Norma fundamental por su conexión con la Declaración de Intencionesde la Fundación. El Preámbulo de la Constitución Española de 1978 afirma la intención de: “Colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra”. Como premisa de respeto a la República de Guinea Ecuatorial y de reconocimiento de su soberanía y de sus autoridades, el texto constitucional lo solemniza adecuadamente. El artículo 56 define al Rey como Jefe del Estado, y entre sus funciones ese artículo le encomienda asumir “la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica”. Guinea Ecuatorial ha tenido durante más de dos siglos unas relaciones que le acreditan como miembro de una comunidad histórica, y como tal esta Fundación manifiesta su intención de perfeccionarlas y darlas a conocer.

España tiene con Guinea Ecuatorial un deber moral, el que resulta de la simpatía con que se nos percibe por la sociedad ecuatoguineana y, por contraste,  el del desconocimiento de la sociedad española hacia ese país africano. Seguramente, existen causas que explican cómo se ha producido ese desencuentro, que afecta sobre todo a las generaciones posteriores a la independencia de Guinea Ecuatorial, el 12 de Octubre de 1968. Aunque la independencia fue un proceso bien llevado de acuerdo con las prescripciones de Naciones Unidas, la censura absoluta con que al poco tiempo sufrieron las noticias de Guinea, ocasionó que al desaparecer informativamente el nuevo Estado independiente, se perdieron los antecedentes históricos y las transformaciones que experimentaba la República ecuatoguineana. Generaciones de españoles supieron desde la escuela los nombres de la provincia de Fernando Poo o de la capital Santa Isabel. Cuando en 1977 Guinea Ecuatorial salió de la ley de secretos oficiales, los nombres de Bioko o de Malabo, que sustituyeron a las dos anteriores denominaciones, eran puntos lejanos en el mapa de África para buena parte de los españoles. Con ese vacío que se produce en años cruciales para Guinea, y que en España fueron también de esfuerzos que condujeron a la democracia, la Fundación pretende hacer el trabajo de recuperar los acontecimientos que alumbrarían la Guinea independiente y la España democrática, teniendo presente que en ambos procesos existen valores compartidos.

La independencia de sus antiguas posesiones ha tenido en España consecuencias negativas. El ejemplo de Cuba y Filipinas, con la pérdida de la autoestima social y la merma del prestigio del Estado, resume bien una situación que comienza con la emancipación de las naciones americanas continentales y termina en África, con Guinea Ecuatorial y el Sahara Occidental. Esta Fundación aspira a recuperar el tiempo perdido entre nuestros países y a estrechar las relaciones de cooperación y colaboración entre nuestras sociedades y nuestros Estados, estando receptivos a que hoy en día los ayuntamientos, los distritos y las Comunidades Autónomas son actores fundamentales para un acercamiento descentralizado entre nuestros dos países. Para España, participar en la consecución del éxito de Guinea Ecuatorial en todos los aspectos, tendrá beneficiosas consecuencias para la moral social y la integración política. Para la República de Guinea Ecuatorial, España será probablemente el país que pueda colaborar con ella de modo más altruista, con mayor simpatía y mejor comunicación espiritual.

El crecimiento y desarrollo de la economía ecuatoguineana abren posibilidades para que las relaciones entre nuestros dos países tengan una dimensión mayor y diferente. La Fundación, que no tiene objetivos directamente económicos o empresariales, aspira a impulsar la cooperación en dos dimensiones importantes en las circunstancias económicas actuales: la institucionalización y la formación de élites. La primera tarea tiene que ver con la mejora de una economía de mercado y el perfeccionamiento del Estado de Derecho. Para ello es indispensable impulsar nuevas inversiones de empresas y agentes económicos españoles que fortalezcan los lazos ya existentes y procuren la creación de otros nuevos, garantizando de esta forma un mayor interés y seguimiento de la realidad guineo ecuatoriana en nuestro país. La segunda, con la formación en España de ciudadanos guineanos de ambos sexos en diversas materias académicas, tanto humanísticas como técnicas. El idioma y las bases institucionales de la organización estatal hacen factible para España este objetivo. La Fundación tiene el propósito de estimular la cooperación de universidades españolas con la UNGE, teniendo además en consideración la labor que viene desarrollando desde hace años la UNED en Guinea Ecuatorial.

Dos siglos viviendo juntos han atesorado destacadas manifestaciones de las culturas de ambos países. La Fundación quiere impulsar su conocimiento mediante el estudio, la investigación y las exposiciones. En Guinea Ecuatorial, la presencia española en esos apartados siempre es bien recibida. En España, los archivos y bibliotecas públicas y privadas, así como museos, universidades, empresas y familias, acumulan documentos, fotografías, objetos artísticos o útiles que expresan la civilización y el marco natural de los pueblos ecuatoguineanos. El Estado español durante años realizó una obra administrativa y científica en campos como la etnografía, la medicina,  la geografía, la geología, la botánica,  la zoología, la lingüística y otras especialidades de notable relieve. La Fundación desea dar a conocer y difundir esta riqueza cultural en España.

La Fundación España - Guinea Ecuatorial quiere servir a la idea de un mejor conocimiento recíproco entre la República de Guinea Ecuatorial y España. El idioma, la mentalidad cultural o religiosa, las aspiraciones de paz, libertad y justicia, hacen que los pueblos de uno y otro país tengamos un futuro con muchos valores comunes. 
          

La Fundación

La Fundación quiere manifestar la voluntad española de estar presente en el futuro de todo el continente africano y de Guinea Ecuatorial.

La Documentación

Consulta nuestra extensa bibliografía y documentación sobre Guinea Ecuatorial.


Especial Guinea Ecuatorial

Exposición virtual de fotografías sobre Guinea Ecuatorial del fondo documental  de la agencia EFE de noticias.